Virtualmente complicado.
Vivo encerrada en mi cama, sólo salgo a controles médicos. Es virtualmente
imposible ver o conversar con alguien en esta situación de auto-confinamiento. Quizá
no tan auto porque algunas de las personas con que me relacionaba se fueron de
mi vida no por mi voluntad sino por las suyas propias. Virtualmente destino? Yo
creo que sí. Hace poco leí un artículo científico que hablaba de la variable ‘suerte’
en el marco de otras muchas como capacidades propias, eventos objetivos, etc…
increíblemente el estudio dio como resultado que casi siempre es la suerte la
que define el éxito o no de un proyecto, de una persona en la vida, en fin, de
los emprendimientos. Me hizo recordar una ocasión en que le comenté a una
estúpida psicóloga que yo creía que tenía mala suerte, me respondió con
absoluto desprecio, como si yo fuera la peor de las ignorantes ‘no creo en
la suerte’ con una semisonrisa sarcástica. No sé si la relación virtual que
mantengo por chat con un señor llegará alguna vez a puerto real. Es una
relación que día a día me da una fugaz sensación de estar viva, incluso me da
pequeñas alegrías y hasta a veces ilusiones, las que ligerito se derrumban bajo
el inevitable peso de la realidad. Insisto –a pesar del desprecio de la
estúpida psicóloga- que yo he tenido hasta ahora ‘mala suerte’. No sé si a
estas alturas tan finales podrá dar un vuelco (los milagros existen?)…
Aquí ha escrito alguien que nunca se asomó a la vida, envuelta en su camisa de fuerza: el miedo... Y ya en el final, atreviéndose
domingo, 22 de julio de 2018
miércoles, 11 de julio de 2018
Virtual
No quiero despertar. Por
las mañanas obligo a mis ojos a cerrarse para no enfrentar esta vida insípida.
La soledad me devasta, me aniquila. Trato de despertar tarde para así acortar
el día y que no me resulte tan agobiante esta tarea de no hacer nada. Tampoco
quisiera encontrar trabajo… estoy muy cansada para eso.
Dormir me sirve para
soñar y soñar es como una pseudo vida. Cuando sueño estoy con gentes, suceden
cosas, hay emociones… a veces pesadillas horribles pero otras veces es un pasar
la vida viviéndola, participando. Siempre un poco desde el borde, claro. No me
toca estar imbuída en nada, todo me sucede desde la orilla, soy más público que
actriz, igual que ha sido siempre mi vida real, desde la orilla. Pero así y todo es mejor que esta nada de la vida en vigilia.
No tener a nadie presente
con quien hablar es muy difícil, muy duro.
Claro, hablo por chat
con mi pretendiente pero no es lo mismo. Ni siquiera lo conozco en persona. Es un
amor, siento por él algo importante, pero falta la sustancia. La vida virtual
no la tiene y es esencial… los aromas, los movimientos, las miradas, los tonos
de voz… todo falta. Lo virtual es interesante pero no es real.
lunes, 2 de julio de 2018
Red
Una raya en el agua… no
sé quién inventó esta genial expresión para definir lo efímero, lo banal, lo
perecible… la conocí a través de mi ex pareja psicópata.
Mi vida se refleja a la
perfección en esa frase. Sobre todo ahora que soy cesante. Permanezco en cama
desde hace tres meses, sin siquiera imaginar levantarme de aquí… para qué??
Tengo frío, no tengo ganas… No pienso, casi no siento, no me emociono… la vida
pasa o sucede en esa agua en la que yo soy apenas una pequeña rayita en su
superficie. Leve y casi invisible, sin ningún peso específico.
Mi hijo continúa lejos y
odiándome. Acaba de ser padre por tercera vez, eso significa que he vuelto a
ser abuela. Pero todo eso lo sé por mis vecinos… no hay nadie que me muestre
siquiera una foto de la criatura… A mis hermosos nietos los veo cada vez menos, no estoy en sus agendas de vida...
Tengo una relación
virtual con un hombre hermoso, aún no lo conozco personalmente pues vive lejos,
está enfermo y no tiene dinero ni condiciones para viajar… tampoco puedo yo viajar
a verlo pues vive con su esposa e hijos. Dice estar separado pero nunca se sabe... Eso sí, es un encanto y
es la única relación que mantengo con algún ser humano. Es un ser dulce, sabio,
inteligente, culto, sagaz, respetuoso, exquisito. Mi única razón de estar aún
aquí conectada a este constructo llamado Red.
viernes, 30 de marzo de 2018
Cesante
Ayer fue mi último día de trabajo después de 13 años
en la misma institución. Estoy anonadada. Ya había recibido en enero un adelanto
de que esto podría suceder. Pero del dicho al hecho….
La cosa es que hoy navego en aguas oscuras y con
oleajes que desconozco. No sé dónde estoy. No sé hacia dónde ir. Tengo 64 años
y con esta edad nadie me dará trabajo. No sirvo como autogestora de nada. Soy
para ser guiada en lo que haga. No sé vender, no tengo vocación de
independiente. No se me ocurre nada.
Qué haré. No es la primera vez que vivo una cesantía
pero antes era más joven y el mercado laboral me consideraba. Hoy estoy fuera
por vieja. Nadie contrata a una vieja.
Hoy es viernes santo y nadie trabaja –igual que yo-,
pero qué pasará el lunes y los días que siguen…. Vivo en depresión y si hasta
ahora sólo era capaz de levantarme porque había un escritorio que esperaba mi
presencia, desde el lunes no sé qué va a pasar. Esperar un milagro me parece
sinvergüenza pues si no tengo fe cómo me voy a atrever…
Así la vida me tiene hoy en ascuas y entretejido con
el dolor y la pena no es buen espacio para vivir.
viernes, 16 de marzo de 2018
Bajo la espada de Damocles
Mucho tiempo sin
escribir. Mucho tiempo sin vivir, sólo dolor de todo tipo. Hasta cuándo será
esto? El psicólogo me abandonó sin explicación. Sólo me las arreglo con las
famosas pastillas que todos sabemos lo único que hacen es mantener a flote. Con
amenaza de echarme del trabajo. Desde enero esa espada de Damocles sobre mí. Pasé
mis vacaciones bajo el miedo. Que en marzo es probable que me echen. Aún no
termina marzo… Si me echan no tengo nada que hacer. A mi edad no hay trabajos
casi. Pensión, una burla que no da ni pal arriendo. Así que a vivir bajo un
puente. Qué horror. Así moriría más rápido pero me da pánico. Si el Hogar de
Cristo me recibe, allí me voy aunque me maltraten. Ya se sabe que las
cuidadoras de adultos mayores los tratan mal. Pero me aguantaré, no me queda
otra si me echan.
miércoles, 14 de febrero de 2018
Consejos fuera de lugar
Me dice que mire el
mundo con más amor…. Qué sabe si no me conoce! Claro que soy una persona
amorosa -y no que lo diga yo-. Entiendo que la gente ya no sepa que decir para
entregar consuelo, pero hay cosas tan fuera de lugar… este amigo que me lo dice
apenas me conoce, tiene la mejor de las intenciones y es muy prudente pero
igual se cae… no me ha visto ser con el mundo, no conoce mi precaria relación con
los poquísimos entes con que lo hago, soy amorosa, empática, compasiva,
cariñosa… entonces no me venga con ese consejo gratuito sin base alguna en mi
realidad!!
domingo, 7 de enero de 2018
Libro de quejas
1. Había estado
manteniendo una relación con un hombre muy amoroso –aunque enfermo- por chat.
Supuestamente separado, de pronto me sale con el pastel de que tiene compromiso
con su ex mujer. Me dio rabia! Por qué mentir? Yo me había dispuesto a
aceptarlo así, enfermo, soy muy tonta. Nunca pesco las señales. Murió la flor
obviamente….
2. Mis nietos
vendrían hoy a buscar sus regalos de navidad y además celebrar el cumpleaños de
mi nieta. Pues bien, el nieto no podía venir hoy así es que vino el viernes (ya
desarmado el grupo familiar).
3. Hoy temprano
me avisa mi nieta mayor que no podrán venir hoy porq la pequeña está enferma. Yo
me preparé comprando hasta torta y velitas de cumpleaños. Y en un simple
whatsapp me desmoronan toda la ilusión.
No es para quejarse? No es
para indignarse? Todo me falla!! La vida conmigo es una mierda. No puedo tener
ilusiones, todas se rompen estallando en mi pobre corazón adolorido.
Qué ganas de mandarlos a todos a la mierda. Por
la falta de consideración, por la falta de respeto. Rompen un compromiso como
quien rompe un papel viejo. Ni siquiera la decencia de avisar con un llamado,
no, un simple whatsapp es suficiente para esta vieja sin importancia que es la
abuela.
Maldita sea mi suerte y mi
vida de porquería.
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