viernes, 1 de mayo de 2026

Aburrimiento

Cada día la vida me cuenta más cosas aburridas por la internet. Mi algoritmo debe ser el culpable. Busco lo aburrido, lo insulso, lo sin interés ni gusto a nada. Me canso a los primeros 10 minutos de inmersión. Navego por mares acotados, pequeños, sin gracia. Ni siquiera océanos. No. Pequeños aburridos mares. 

La vida me mira indiferente como diciendo ¿qué quieres que haga yo? la fome y latosa eres tú. Tú que no te mueves, tú que no buscas, que no respondes a cualquier llamado por poco interesante que parezca. Vivo en un centímetro cuadrado, reducida a la más mínima expresión. No intento movilizarme ni vivir.

Qué me hizo así? El miedo. Siempre el miedo. Desde mi madre, ya en la gestación. Miedo. No vivas porque yo te lo prohíbo. Eres una niña. Debiste ser un niño. Por eso no te quiero. Porque eres mujer. Porque no me sirves más que para ser mi criada. Lava, limpia, atiende a tus hermanos, atiéndeme, dame, dame, dame. Cuida a los más pequeños ...

No pude aprender, no tuve de dónde tomar ejemplo. No pude aprender a amar, siempre la espalda inclinada como esclava que no merecía nada de los otros, invisible. Así me presentaba ella a los extraños, ésta es mi hija invisible.

Y crecí y envejecí sin romper el hechizo, acatando el decreto, debes sufrir porque no debiste existir. La puta que la parió.

No hay comentarios:

Publicar un comentario