lunes, 20 de noviembre de 2017

Arenas movedizas

Tensa como cuerda de violín, como yegua a punto de cortar las bridas y desbocarse. Qué ganas! Mandar a la cresta todo este tiempo inútilmente gastado en un escritorio haciendo cosas que a nadie interesan. Correr libre por los campos a rienda suelta. Quien fuera yegua y pudiera galopar por la pradera… Una oficina no es el lugar adecuado para tener todo el rato los temblores de la mano y de la boca. Por suerte estoy en una especie de privado y poca gente puede observarme.

Estoy tan hasta la puta de todo. Psicólogo nada. Psiquiatra, nada. No hacen nada porque no quieren o porque no pueden? Un poco de cada diría yo. Hay desidia en la labor encomendada. No hay un tomarse en serio el trabajo. Pura cáscara.

Si yo pudiera autosanarme. Hay muchos que dicen haberlo logrado. Yo no. Yo debo ser tonta de capirote como no doy en el clavo de una vez por todas. Cómo se hace para salir de las arenas movedizas que te tiran indefectiblemente hacia abajo… de dónde afirmarme si no hay nada ni nadie a mi alrededor. Me hundo sin remedio día a día. Y todo me sale mal. Todo intento de algo, falla. Como meada de perro o de gato, no sé cómo es el dicho…

martes, 14 de noviembre de 2017

Tortura. Karma? Yeta? Simple mala suerte?


Tiritar y tiritar. El médico dice no es parkinson pero mi mano izquierda, mi boca y mis mejillas no paran de temblar desde hace más de 2 meses. Si no estoy comiendo o hablando -cosa que hago el 10% de mi tiempo, con suerte- mi boca no se detiene. Me duelen ya los huesos de la cara de tanto temblor. Mi mano izquierda es una loca autónoma si no la sujeto fuerte con la otra.

Y todo me falla. O casi todo. De verdad pienso que estoy maldita, quizá nací así. Todo lo que intento emprender, por sencillo que sea, falla. Por hanga o por manga. Pero falla. Fracaso tras fracaso. Amargura tras amargura. Nada para disfrutar, nada ni siquiera para sonreír. Esta vida no me acepta pero no me desecha. Me mantiene con vida para torturarme. Porque eso vivo, una diaria tortura absurda y sin notoriedad. No es que alguien me aplique corriente, no. Es que yo soy mi propia tortura.

jueves, 9 de noviembre de 2017

El Hijo


Cuando a una madre se le muere un hijo, dejará de sufrir algún día? Si a mí no se me murió sino me negó como tal, dejaré de sufrir algún día? Estará siendo exagerada mi reacción? 4 años ya sin saber de él!! Para mí una eternidad. Mi vida destruida en este tiempo y no sé cómo inventarme una nueva. Mi vida era mi familia -hijo y nietos-, y me quedé sin ellos. Cómo invento algo nuevo ahora, sola? Tampoco tengo familia de origen, no hay tíos, primos, sobrinos que aminoren el dolor. En realidad no hay nadie. Tampoco amigos. Quién quiere ser amigo de alguien que sufre todo el tiempo y no es capaz ni de sonreír? 

viernes, 3 de noviembre de 2017

Hasta cuándo?


No tengo refugio. Mis hombros y mi espalda están indefensos. En cualquier momento me sucede algo terrible y yo estoy al descampado. Mi alma está en cueros, despellejada. El corazón ya casi no late de puro miedo. Mi espíritu quizás dónde anda pero en mí no está, eso lo siento. Sola y a la deriva. Tirito de angustia, no puedo dejar de temblar. Y estoy instalada en una oficina en donde se supone debo ser normal y trabajar. Como que me pregunto hasta cuándo. Tendré alguna vez la valentía de cerrar todo y tirarme a la línea? O se apiadará ese que llaman Dios y me permitirá cesar este calvario?

miércoles, 25 de octubre de 2017

EL IMPASIBLE ODIO

A veces pienso que mi hijo es un ser sin entrañas. Pontifica sobre su excelente vida y hace trizas la mía. O no tiene entrañas o su odio hacia mí está exacerbadísimo. Quisiera estar ya inmune a sus palabras y no puedo. Cada vez que me escribe hay más y más odio. ¿qué hacer para que este dolor no me taladre el alma cada vez? No leerlo. Creo que será lo mejor.

viernes, 20 de octubre de 2017

Gracias!


Acabo de contar a un amigo nuevo el origen paterno de mi hijo. Me dice ‘debe haber sido muy fuerte la atracción por ese hombre’. Y no. En absoluto. No tengo claro aún qué pasó, y creo que nunca lo comprenderé. Fue -para mí, no sé para él- una especie de acto predicho, predestinado, casi ‘obligado’. No tuve manera de evitarlo. Como que ‘debía pasar’, sin escapatoria. Soy sincera conmigo y con el mundo cuando digo esto. 
Imagino y a veces constato que el mundo no me cree, obviamente pensarán que soy una ‘cara de raja’.
Pero hay detalles que ni siquiera vale la pena contar, que corroboran mi impresión, de principio a fin (aclaro que del fin de aquella época solamente). 
Luego vino lo de siempre, mujer sola con el hijo, hombre que se lava las manos.

Esperé ansiosa la reacción de mi amigo nuevo, son tantos los abandonos y desprecios que cada vez es terror de una nueva pérdida. Fue bien gracias a dios, comprendió, calló y aceptó. Es lo único que se puede hacer en estos casos si no es dar media vuelta y largarse. Gracias amigo nuevo por aceptar a la amiga con sus errores, sus aciertos y desaciertos. Gracias 

viernes, 13 de octubre de 2017

Y seguir con la cantinela


Que nada me resulta que todos me olvidan que no existo para los demás
Y eso que por estos días mi ánimo ha mejorado un poco gracias a los remedios
Pero es la vida la esquiva, la que no me quiere dar
Yo no sé qué habrá sido lo tan malo que hice para tener este castigo
Soledad soledad y más soledad
Es un sino de mierda que me tiene marcada a fuego: a ésta no le den ni pelota
Y así es. Muy de cuando en vez alguien por lástima me dirige la palabra
Pero en general el silencio es el reino en el que vivo las 24 horas del día
Y ahora enferma de no sé qué pero con síntomas muy desagradables, pero aún
Menos pelota me dan si no sirvo para nada
Mi mundo se desintegró hace tanto tiempo y sin embargo sigo vagando fantasma por él
No entiendo esta lógica cruel
Yo debería haber muerto hace al menos dos años en los que ya ni el polvo de mi mundo quedó
Pero no es así la regla
La idea es pásalo mal y más y más mal
Hasta que no tengas entrañas que rasguñar

Pa mí que algunos mundos los dirige el malo (por no nombrarlo)