domingo, 7 de enero de 2018

Libro de quejas


1.       Había estado manteniendo una relación con un hombre muy amoroso –aunque enfermo- por chat. Supuestamente separado, de pronto me sale con el pastel de que tiene compromiso con su ex mujer. Me dio rabia! Por qué mentir? Yo me había dispuesto a aceptarlo así, enfermo, soy muy tonta. Nunca pesco las señales. Murió la flor obviamente….
2.      Mis nietos vendrían hoy a buscar sus regalos de navidad y además celebrar el cumpleaños de mi nieta. Pues bien, el nieto no podía venir hoy así es que vino el viernes (ya desarmado el grupo familiar).
3.      Hoy temprano me avisa mi nieta mayor que no podrán venir hoy porq la pequeña está enferma. Yo me preparé comprando hasta torta y velitas de cumpleaños. Y en un simple whatsapp me desmoronan toda la ilusión.

No es para quejarse? No es para indignarse? Todo me falla!! La vida conmigo es una mierda. No puedo tener ilusiones, todas se rompen estallando en mi pobre corazón adolorido.
 Qué ganas de mandarlos a todos a la mierda. Por la falta de consideración, por la falta de respeto. Rompen un compromiso como quien rompe un papel viejo. Ni siquiera la decencia de avisar con un llamado, no, un simple whatsapp es suficiente para esta vieja sin importancia que es la abuela.


Maldita sea mi suerte y mi vida de porquería.

viernes, 15 de diciembre de 2017

Hastío


La angustia y el hastío de vivir no tienen límites. Acorralada bajo una montaña de cañerías, calefont malos, duchas de agua fría, gásfiter de punto fijo, gastos y más gastos…. 
Y la pena de la soledad. 
De las fiestas que una vez más se acercan y yo no tengo con quien vivirlas. Cinco navidades ya sin hijo ni nietos a quienes ver sonreír. Cinco años que han pasado por mi rostro dejándolo devastado. 
Los años se me han venido encima como espejos de mi atribulada alma.

Dudo si comprar regalos a mis nietos (el año pasado los vinieron a buscar en abril…). Dudo de no comprarles, me apena. Tampoco sé ya qué les gustará. Les he perdido la pista de tanto no verlos. 
Y la nostalgia de mi hijo ha crecido estos días de manera exponencial, ya me inunda toda y ni siquiera quiero trabajar ni vivir ni nada. Lo echo tanto de menos, quisiera tanto verlo, ver sus ojos, su risa burlona, su forma cariñosa y divertida. Quisiera tanto escuchar su voz, ya casi no la recuerdo. 
Qué pena tan enorme el final de esta vida!! Jamás imaginé un final tan doloroso

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Círculo Vicioso


Cuánto tiempo hace que los días se repiten idénticos!? Sólo cambia el problema, la circunstancia, pero el tenor es el mismo: el mismo dolor, la misma pena, agobio por problemas domésticos, mala suerte en todo lo que emprendo.
Un ciclo vicioso imposible de romper. Y no puedo decir que no lo intento! Lo hago una y otra vez. Y una y otra vez todo falla.

Es tan tonto, tan imbécil vivir así. Cualquiera diría que soy una conformista y no! No me conformo. Me corroe día a día la rabia de no poder romper el maldito círculo.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Cumpleaños

Hoy mi hijo cumple 32 años. Por tanto también yo cumplo 32 de haberlo parido. Y no puedo saludarlo. Si lo intentara, sería para mi mayor dolor. Ya lo he probado y no resulta. Debo mantenerme lo más alejada posible para no levantar su furia animal y llenarme de malas energías que afectan mi vida diaria.

Tengo tantas preguntas para él. Si es feliz, si me recuerda, si me odia, si le soy indiferente, si me preferiría muerta, si le gustaría verme cómo estoy hoy día… yo por mi parte quisiera verlo y buscar en él al hijo que fue mío y que un mal día desertó. En fin, Feliz Cumpleaños Hijo.

lunes, 27 de noviembre de 2017

no-ticia

Hay noticias que son tan duras que es mejor hacer como que no se supieran. Es una ingenua forma de conjuro. Si lo ignoro, no existe. No es cierto. No quiero que lo sea. Es mala y difícil y dolorosa noticia. Pero voy a quitarle el dolorosa a punta de esfuerzos mentales. No tiene por qué dolerme. No me concierne directamente. Es una lástima pero qué se le va a hacer. Vade retro.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Arenas movedizas

Tensa como cuerda de violín, como yegua a punto de cortar las bridas y desbocarse. Qué ganas! Mandar a la cresta todo este tiempo inútilmente gastado en un escritorio haciendo cosas que a nadie interesan. Correr libre por los campos a rienda suelta. Quien fuera yegua y pudiera galopar por la pradera… Una oficina no es el lugar adecuado para tener todo el rato los temblores de la mano y de la boca. Por suerte estoy en una especie de privado y poca gente puede observarme.

Estoy tan hasta la puta de todo. Psicólogo nada. Psiquiatra, nada. No hacen nada porque no quieren o porque no pueden? Un poco de cada diría yo. Hay desidia en la labor encomendada. No hay un tomarse en serio el trabajo. Pura cáscara.

Si yo pudiera autosanarme. Hay muchos que dicen haberlo logrado. Yo no. Yo debo ser tonta de capirote como no doy en el clavo de una vez por todas. Cómo se hace para salir de las arenas movedizas que te tiran indefectiblemente hacia abajo… de dónde afirmarme si no hay nada ni nadie a mi alrededor. Me hundo sin remedio día a día. Y todo me sale mal. Todo intento de algo, falla. Como meada de perro o de gato, no sé cómo es el dicho…

martes, 14 de noviembre de 2017

Tortura. Karma? Yeta? Simple mala suerte?


Tiritar y tiritar. El médico dice no es parkinson pero mi mano izquierda, mi boca y mis mejillas no paran de temblar desde hace más de 2 meses. Si no estoy comiendo o hablando -cosa que hago el 10% de mi tiempo, con suerte- mi boca no se detiene. Me duelen ya los huesos de la cara de tanto temblor. Mi mano izquierda es una loca autónoma si no la sujeto fuerte con la otra.

Y todo me falla. O casi todo. De verdad pienso que estoy maldita, quizá nací así. Todo lo que intento emprender, por sencillo que sea, falla. Por hanga o por manga. Pero falla. Fracaso tras fracaso. Amargura tras amargura. Nada para disfrutar, nada ni siquiera para sonreír. Esta vida no me acepta pero no me desecha. Me mantiene con vida para torturarme. Porque eso vivo, una diaria tortura absurda y sin notoriedad. No es que alguien me aplique corriente, no. Es que yo soy mi propia tortura.